
Mosaicos
Formas de la soledad en el siglo XXI
de Victoria O' Donnell
¿Qué es?
A través de crónicas, ensayos y lecturas, la socióloga Victoria O’Donnell investiga la epidemia de soledad que estamos viviendo a nivel global. Personas cada vez más solas, sin redes, comunidad, familia, o amigos, que se refugian en lazos exclusivamente digitales o hasta enamoradas de una Inteligencia Artificial. Cada uno de los nueve textos de este libro aborda la soledad desde una perspectiva diferente, a través de crónicas de vidas marcadas por la soledad.
| tamaño | 14,5x20 |
| páginas | 152 |
| encuadernación | Binder |
| tintas | 2 (negro +pantone) |
| terminaciones | Laca UV sectorizada |
| isbn | 9786316843029 |
Para quién
Personas interesadas en sociología y actualidad, lectores de ensayos y filosofía contemporánea. Profesionales de salud, salud mental, y estudiantes de humanidades. Lectores de El Gato y La Caja.

Contratapa
La soledad es una de las experiencias humanas más paradójicas y ambivalentes. Por un lado, puede ser refugio necesario y hasta un triunfo. Desde que el ser humano inventó la técnica, no hizo más que desarrollar modos de independizarse de los demás. Pero la contracara de ese progreso tiene varios nombres: se llama soledad no deseada, soledad autopercibida o, incluso, desolación. Y en el siglo XXI, se convirtió en una verdadera epidemia.
A través de crónicas, ensayos, perfiles y lecturas, Victoria O'Donnell investiga las formas de la soledad en el siglo XXI. El programador que vive en un desfase horario permanente, el escritor que se enamora de una inteligencia artificial, la mujer que se retira a una comunidad campestre o la profesional que ingresa a un culto que le sirve para ordenarse un poco la vida. Hay niños que saben moverse en internet pero desconocen la motricidad de sus propios cuerpos, hay viajantes que se alejan buscando acercarse y hay amantes entusiasmados que aún no conocieron el amor. Hay personas internadas, en una soledad de otra índole. Hay desertores. Y es imposible no identificarse con ellos.
Porque no hay una sola forma de estar solo; hay una red invisible de desconexión que O’Donnell navega, ilumina y señala. Por eso, estas historias conforman un auténtico mosaico, donde cada segmento, cada historia, y cada capítulo van formando una figura mayor: la figura completa de una sociedad que ha logrado optimizarlo todo, excepto el vínculo humano.